viernes, 17 de febrero de 2012

El templo del cuerpo


Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo. Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros con su poder. ¿No saben acaso que sus cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor se hace un solo espíritu con Él. Eviten la fornicación. Cualquier otro pecado cometido por el hombre es exterior a su cuerpo, pero el que fornica peca contra su propio cuerpo. ¿O no saben que sus cuerpos son templos del Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen, sino que han sido comprados, ¡y a qué precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos. (1Cor.6,13-15.17-20)

jueves, 16 de febrero de 2012

Salmo 73 La bondad de Dios


La bondad de Dios

1 ¡Qué bueno es Dios con Israel,con los de limpio corazón! 2 Un poco más, y yo hubiera caído;
mis pies casi resbalaron.

3
Pues tuve envidia al ver cómo prosperan
los orgullosos y los malvados.


4 A ellos no les preocupa la muerte,
pues están llenos de salud;
5 no han sufrido las penas humanas
ni han estado en apuros como los demás.
6 Por eso el orgullo es su collar
y la violencia su vestido;

7
están tan gordos que los ojos se les saltan,
y son demasiadas sus malas intenciones.

8
Con burla, orgullo y descaro
amenazan actuar con maldad y violencia;

9
atacan al cielo con sus labios
y recorren la tierra con su lengua.

10
Por eso la gente los alaba
y no encuentra ninguna falta en ellos.

11
Preguntan: “¿Acaso Dios va a saberlo?
¿Acaso se dará cuenta el Altísimo?”

12
¡Mirad a esos malvados!
Con toda tranquilidad aumentan sus riquezas.

13
De nada me sirve tener limpio el corazón
y limpiarme las manos de toda maldad,

14
pues a todas horas recibo golpes,
y soy castigado todas las mañanas.


15
Si yo hubiera pensado como ellos,
habría traicionado a tus hijos.

16
Traté de comprender esto,
pero me fue muy difícil.

17
Solo cuando entré en el santuario de Dios
comprendí a dónde van ellos a parar:

18
los has puesto en lugar resbaladizo
y los empujas a la ruina.

19
¡En un momento quedarán destruidos!
¡El miedo acabará con ellos!

20
Cuando tú, Señor, te levantes,
como cuando uno despierta de un sueño,
despreciarás su falsa apariencia.

21
Yo estuve lleno de amargura
y en mi corazón sentía dolor,

22
porque era un necio que no entendía.
¡Era ante ti igual que una bestia!

23
Sin embargo, siempre he estado contigo.
Me has tomado de la mano derecha,

24
me has dirigido con tus consejos
y al final me recibirás con honores.

25
¿A quién tengo en el cielo? ¡Solo a ti!
Estando contigo nada quiero en la tierra.

26
Todo mi ser se consume,
pero Dios es mi herencia eterna
y el que sostiene mi corazón.


27
Los que se alejen de ti, morirán;
destruirás al que no te sea fiel.

28
Pero yo me acercaré a Dios,
pues para mí eso es lo mejor.
Tú, Señor y Dios, eres mi refugio,
y he de proclamar todo lo que has hecho.

jueves, 9 de febrero de 2012

Santa Teresa de Lisieux


¿Y de qué te servirán, Jesús, mis flores y mis cantos...? Sí, lo sé muy bien: esa lluvia perfumada, esos pétalos frágiles y sin valor alguno, esos cánticos de amor del más pequeño de los corazones te fascinarán.

Sí, esas naderías te gustarán y harán sonreír a la Iglesia triunfante, que recogerá mis flores deshojadas por amor y las pasará por tus divinas manos, Jesús. Y luego esa Iglesia del cielo, queriendo jugar con su hijito, arrojará también ella esas flores -que habrán adquirido a tu toque divino un valor infinito- arrojará esas flores sobre la Iglesia sufriente para apagar sus llamas, y las arrojará también sobre la Iglesia militante para hacerla alcanzar la victoria...

¡Jesús mío, te amo! Amo a la Iglesia, mi Madre. Recuerdo que «el más pequeño movimiento depuro amor es más útil a la Iglesia que todas las demás obras juntas».

¡Que no pueda yo, Jesús, revelar a todas las almas pequeñas cuán inefable es tu condescendencia...!
Estoy convencida de que, si por un imposible, encontrases un alma más débil y más pequeña que la mía, te complacerías en colmarla de gracias todavía mayores, con tal de que ella se abandonase con entera confianza a tu misericordia infinita.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Ángeles custodios


Los ángeles cantan y alaban en la aucaristía junto con los fieles. Es una verdad invisible, una realidad espiritual que ocurre durante la misa, en que el cielo se abre para llover bendiciones y gracias sobre los fieles asistentes a la pasión y entrega del cuerpo y sangre de Cristo. Es un "milagro de amor tan infinito".

Cada hombre tiene un ángel custodio asignado por Dios, que lo acompaña y defiende durante toda su vida.

"Los ángeles, nos dice la Biblia, son espíritus puros que viven junto a Dios para adorarlo y tienen la misión de ser mensajeros de Dios y cuidar a los seres humanos, a cada uno en particular. La historia de los ángeles custodios o de la guarda no es algo nuevo. En el siglo II de nuestra era cristiana se empezó a hablar y a escribir sobre ellos. Orígenes hablaba de este modo:" Los cristianos tienen un ángel que les asigna Dios para que los cuide y los proteja". El Salmo 90 nos habla así:" A sus ángeles ha dado órdenes Dios para que te guarden en tus caminos"."

Hay ángeles de Dios (Canción de Jesús Adrián Romero)
Si sentís un murmullo muy cerca de ti,
un ángel llegando para recibir
todas tus oraciones y llevarlas al Cielo.

Así, abre el corazón y comienza a alabar
el gozo del cielo todo sobre el altar hay un ángel llegando
y bendición en sus manos.

Hay ángeles volando en este lugar,
en medio del pueblo y junto al altar,
subiendo y bajando en todas las direcciones.

No sé si la Iglesia subió o si el Cielo bajó,
si sé que está lleno de ángeles de Dios,
porque el mismo Dios está aquí.

Cuando los ángeles pasan la Iglesia se alegra,
ella canta, ella llora, ella ríe y congrega,
enfrenta al infierno, disipa el mal.

Siente la brisa del vuelo de tu ángel ahora,
confía hermano pues esta es tu hora,
la bendición llegó y te la vas a llevar

San Francisco de Sales, el santo de la amabilidad


"No nos enojemos en el camino unos contra otros; caminemos con nuestros hermanos y compañeros con dulzura, paz y amor; y te lo digo con toda claridad y sin excepción alguna: no te enojes jamás, si es posible; por ningún pretexto des en tu corazón entrada al enojo"

"No debemos corregir nunca dejándonos llevar por nuestros sentimientos, sino únicamente por nuestra caridad".

"Reprender a los demás es muy facil, pero es muy difícil mirarse bien a sí mismo".

"Antes de juzgar al prójimo pongámoslo a él en nuestro lugar y a nosotros en el suyo, y a buen seguro que será entonces juicio recto y caritativo".

domingo, 22 de enero de 2012

Santa María del camino



Mientras recorres la vida tú nunca solo estás, contigo por el camino Santa María va.
Aunque te digan algunos que nada puede cambiar, lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.
Si por el mundo los hombres sin conocerse van, no niegues nunca tu mano al que contigo está.
Aunque parezcan tus pasos inútil caminar, tú vas haciendo camino, otros lo seguirán.
Ven con nosotros a caminar, Santa María, ven.

Pensamientos de Paramahamsa Yogananda

El ser humano siembra un pensamiento y recoge una acción.
Siembra una acción y recoge un hábito.
Siembra un hábito y recoge un carácter.
Siembra un carácter y recoge un destino.

Recuerda que recogeremos, infalublemente, aquello que hemos sembrado.
Si estamos sufriendo, es porque recogemos los frutos amargos de los errores que hemos sembrado en el pasado.

¿Es acaso un diamante menos valioso por hallarse cubierto de lodo?
Dios ve la inmutable belleza de nuestra alma;
El sabe que no somos nuestros errores.

Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos,
el templo de Dios está dentro de tu alma.
Penetra en esa quietud y permanece allí en meditación, con la luz de la intuición brillando sobre el altar.
En ese lugar sagrado no hay intranquilidad, ni búsqueda ni esfuerzo alguno. Sumérgete en el silencio de la soledad.
Ya sea que estés sufriendo en la vida, o gozando en la opulencia y el poder, tu conciencia debe permanecer inmutable.
Si eres capaz de lograr la ecuanimidad, nada podrá herirte jamás. Las vidas de todos los grandes maestros nos muestran que ellos alcanzaron este bendito estado.
Pero si decides ser feliz, no habrá nadie en la tierra que pueda arrebartarte esa felicidad. La felicidad es una elección.

Todo ser humano debe realizar un cambio en su vida si desea vivir en un mundo pacífico, y éste no alcanzará la paz, a menos que tú mismo comiences a empeñarte en establecerla.
Si la pobreza material debe ser evitada, la pobreza espiritual debe ser aborrecida.
La pobreza espiritual, y no la falta material, es la causa profunda del sufrimiento humano.

Tu problema al meditar consiste en que no perseveras lo suficiente como para obtener resultados y, por eso, nunca llegas a conocer el poder de una mente concentrada.
Si dejas que el agua fangosa repose durante un tiempo prolongado, el lodo se depositará en el fondo y el agua quedará clara.
En la meditación, cuando empiece a asentarse el fango de tus pensamientos inquietos, el poder de Dios comenzará a reflejarse en las aguas claras de tu conciencia.

Las aguas de la gracia divina no pueden juntarse en las cumbres de las montañas del orgullo, pero fluyen fácilmente hacia los valles de la humildad.